
Tengo la teoría, no sistematizada, que la calidad de una obra de arte es directamente proporcional a la higiene de los baños del edificio donde se encuentran. Esto es, mientras más valiosa la colección que se exhibe en un lugar, más cuidado es el entorno que rodea la muestra. Así, si un día tienes dudas a cerca de la calidad de la exposición que estas visitando, anda al baño a comprobar su estado. Si está sucio como baño de bar, no vale la pena volver a ver la exposición. Si esta limpio como el de tu casa, ponte a reflexionar sobre las obras que acabas de contemplar y date otra vuelta. Ahora, si no te importaría comerte tu propio desayuno servido sobre los artefactos del recinto, puede que la experiencia estética que acabas de vivir sea un hito único en tu vida. Vuelve cuantas veces puedas.
Otro camino para enfrentar este problema es el que tomó Marcelo Coelho del Media Lab del MIT. Mediante un dispositivo electrónico con sensor de movimiento, el Art-O-Meter, cronometra el tiempo que los espectadores pasan delante de una determinada obra de arte. De acuerdo a esto las obras se clasifican en una escala de 0 a 5, basada en las preferencias del público.
Es cierto que usar el tiempo que un espectador está frente a una obra como parámetro de calidad es un poco arbitrario, bueno, es más bien una broma, una crítica. Sin embargo, pequeños antecedentes como este, sumados a otros similares, pueden ser indicadores de tendencias generales. Porque en temas como este ni los libros ni los críticos se ponen de acuerdo.
¡Ah!, junto con el análisis de los baños puedes visitar la tienda de recuerdos que también sirve, aunque es un indicador menos certero.





Hola Daniel. Los del MIT son brillantes, pero ahora creo que se equivocaron. El Arte no se puede cuantificar, ni medir. No podemos decir que los cuentos de Anton Chejov, son mejores a La Iliada de Homero o una jarra micénica más bella que una China. El Arte ejemplifica le escencia cultural de una zona en cada período histórico.
Intentar ligar el Arte con la exactitud y objetividad de los logaritmos, no se lleva.
Basquiat era casi un harapiento y sus obras tienen valor en el arte contemporaneo
Saludos,
Pablo.
Hola Pablo. Estoy de acuerdo contigo, no se puede medir con parámetros estadísticos a las obras de arte. Yo lo veo más bien como una crítica a los que pretenden cuantificar el valor de una obra como indicador de calidad. De eso vive, en gran medida, el mercado del arte. Me parece que lo que hace Coelho es llevar esa actitud a un extremo absurdo.
Saludos.