 Después del simposio de Visualizar, continúa el taller de desarrollo y producción de proyectos. Hasta el día 28 de noviembre seguirá la actividad en el Medialab Prado (Madrid), espacio que está abierto para al público durante todo el proceso.
Todos los proyectos están orientados a la visualización de datos, el diseño y la creación plástica. Sin embargo todos ellos cuentan con perfles e intereses particulares; desde el análisis, clasificación y representación del correo basura, hasta la visualización de las relaciones de vecindad entre blogs. En el sitio del taller está disponible la referencia a todos los proyectos. El horario es de lunes a sábado de 10:00 a 21:00 hrs., y el domingo de 11:00 a 14:30 hrs. El cómo llegar se puede ver aquí.
Más información en el sitio del Medialab Prado y en su blog. La foto es del simposio y está tomada del la página que mantienen en Flickr.
Actualización: Este viernes 23 es la última sesión del simposio con el Seminario de Visualización de datos aplicada a la comunicación. Estarán Alberto Cairo, hablando de la visualización de la información en prensa; Adrian Holovaty, hablando sobre periodismo por medio de la programación informática; y Staffan Landin (Fundación Gapminder), intentando responder las preguntas de ¿si está mejorando el mundo?, ¿por qué no nos damos cuenta?. A partir de las 17:30 hrs. en Medialab Prado.
Relacionado: Visualizar en Medialab Prado
 Los días 12 y 13 de noviembre se desarrollará en el Medialab Prado, Madrid, el simposio Visualizar. El encuentro "se propone como un proceso de investigación abierto y participativo en torno a la teoría, las herramientas y las estrategias de (la) visualización de información". Dirigido por José Luis de Vicente, contará con la participación de Ben Fry, Santiago Ortiz, Ramon Guardans, Fernanda Viegas y Mark Hansen, además de la presentación de las comunicaciones seleccionadas.
A continuación del simposio se desarrollará un taller de proyectos avanzados, entre los días 14 y 28 de noviembre, dirigido por Ben Fry, Bestiario y Adrian Holovaty. Está disponible la lista y descripción de los proyectos seleccionados y, si te interesa alguno en particular, la convocatoria como colaborador es hasta el 6 de noviembre. (*) La imagen superior corresponde a Turing Tables, trabajo de Franz John que merece sobradamente un artículo... espero que pronto. La fotografía es de 7x7 San Francisco, ojalá que no les moleste.
 En la pasada edición de Art Futura se presentó Steven Johnson, famoso por sus libros acerca de la tecnología, los espacios colaborativos, y sus implicaciones culturales y sociales. Entre otras cosas, habló de numerosas experiencias en las que el contenido de lo que están publicando las personas, está cada vez más dirigido a los espacios locales y a preocupaciones cada vez más particulares. En muchos casos tienen más importancia e ingerencia en nuestra vida cotidiana, los pequeños sucesos que acontecen día a día a nuestro alrededor, en nuestras comunidades y en el pequeño espacio en el que nos movemos, que las noticias que copan las agendas de los periódicos y la televisión.
En esta perspectiva Johnson presentó el proyecto outside.in, una comunidad que, según dice en el propio sitio, es "la mejor manera de descubrir gente, lugares y conversaciones en tu comunidad". Al entrar al sitio por defecto caes en Brooklyn, Nueva York, lugar de residencia del autor; pero actualmente hay cubiertas 62 ciudades en Estados Unidos y 3245 vecindarios. La interfaz es interesante; en la esquina superior izquierda hay un mapa de la zona sobre la que se muestra el contenido, al desplazar el mapa se recargan las publicaciones de las distintas secciones de la página. La otra manera es ingresar en código postal o el nombre del barrio sobre el que quieres información. Una experiencia similar en Chile es la de los periódicos ciudadanos, aunque el área geográfica que cubren es bastante más amplia. En estos espacios la publicación de noticias se centran en lo que es valioso para las comunidades, a partir del trabajo colaborativo de sus propios miembros. Ya hay varios periódicos funcionando exitosamente y, según parece, muy pronto habrá más de ellos. En la foto Johnson muestra un proyecto para localizar los olores, en general desagradables, que te puedes encontrar en la red del metro de Nueva York. Paseando por algunos rincones de Barcelona esto también sería útil (hay otros que huelen bien, que nadie se ofenda).
 Hace unas semanas reseñaba Cinema Redux, un proyecto de visualización que, mediante extraer fotogramas cada cierto lapso de tiempo, creaba un mosaico de imágenes de una película determinada. Con esto se lograba una visión panorámica, una "huella" de cada película, de la que es imposible distinguir algún rasgo específico, pero que entrega una especie de sensación general del carácter de cada largometraje.
Otro modo diferente de ver cine es el que propone Cinema Particles, un proyecto desarrollado en Processing que crea una imagen sutil y delicada, fruto del análisis de los diálogos de una película. El programa va recorriendo los textos de subtítulo a medida que se desarrolla el largometraje, a partir de lo que se genera una nube de partículas de acuerdo a la frecuencia con que las palabras y letras aparecen. De estos factores, así como de la velocidad de reproducción, depende la actividad y crecimiento de la visualización. El resultado es una especie de acuarela abstracta, que muestra otra manera de acercarse al desarrollo argumental de la película, un modo distinto de recrear su estructura, pero sobre todo, sus sensaciones. Al igual que Cinema Redux, hay un listado de las películas que han sido procesadas y no es posible contribuir con aportes del público. Pese a no ser muy extensa, esta lista incluye largometrajes emblemáticos como Apocalypse Now, Bladerunner o El Padrino. Visto en Visual Complexity.
 No, este post no es sobre Tom Dickson, el tipo que mete cosas insólitas en sus licuadoras (batidoras) para demostrar los resistentes y sólidas que son, además de caras. Se trata de shredder 1.0, un proyecto de net.art desarrollado por Mark Napier, que consiste en un navegador alternativo que "tritura" sitios web hasta dejarlos irreconocibles. Si bien su aspecto queda totalmente alterado, los sitios todavía quedan operativos y, si eres capaz de encontrar y pinchar un enlace, puedes seguir navegando y destruyendo todo lo que encuentras a tu paso. Probé con sitios emblemáticos, esos que despiertan pasiones, y aunque no le haga daño a nadie de verdad solo la ilusión entretiene. El proyecto es una aplicación que se utiliza en línea, pero intenta mantener el aspecto de un navegador, uno antiguo eso si... es de 1998. Puede que por eso Napier no haya caído en la tentación de llamarlo 2.0, tal como se hace hoy en día casi hasta la saciedad. Fuente: Mark Tribe y Reena Jana. Arte y nuevas tecnologías. Ed. Taschen. Barcelona, 2006.
 "Reading the NY Times, Aug 13" es un gráfico construido a partir de la lectura de la versión electrónica del periódico (el New York Times), mediante un software creado por Akihiko Miyoshi.
El programa analiza la gramática de cada frase y luego, de la estructura de estas, selecciona las palabras más relevantes. Cada palabra es representada por una elipse y la conexión entre ellas se establece de acuerdo a su vínculo semántico, extraído de la estructura gramatical de la frase. El tamaño de cada elipse depende de las veces que aparece cada palabra y, como se señala en el sitio del autor, resulta interesante que la palabra "Mr." sea la figura más grande y la palabra "Ms." no aparezca por ninguna parte. Curiosamente con la siguiente imagen, "Reading the World Wide Web", parece ocurrir lo mismo. De trabajos así es muy difícil sacar conclusiones, sobre todo cuando se circunscriben al mundo del arte. No está en su esencia el rigor estadístico, sino más bien manifestar un discurso, la declaración de una postura. Puede que esto realmente refleje un problema de género, aunque otra manera de verlo es que algún "Mr." (¿será "Mr. Bush"?) aparece más de lo que debiera... o de lo que nos gustaría.
En Los Angeles Center for Digital Art.
 Hace unos días titulaba como Maquinas pensantes un post sobre cosas tan "simples" como circuitos jugadores de ajedrez. ¿Es eso inteligencia?, yo creo que no. Ahora la pregunta se dirige a la máquina por excelencia, a la madre de todas las máquinas, a... Internet-et-et-et (así con eco, como de película bíblica de Semana Santa). Digo la madre de todas las máquinas porque, en si misma, es una constelación de recursos; hardware, conexiones y cables, muchos cables, que todos en su conjunto la hacen ser lo que es. Una máquina hecha de máquinas.
From the Great Beyond es un proyecto que desafía nuestra relación con Internet. Es un medio a través del cual podemos dialogar con esta entidad intangible, de una manera en que no lo hemos hecho hasta ahora. A través de un teclado, que de tecnológico no tiene nada -es una vieja máquina de escribir-, podemos interactuar con una aplicación que realizará búsquedas sobre Internet para responder nuestras preguntas. Para entregar las respuestas se utiliza el mismo medio, no hay pantalla, estas aparecen en la hoja de papel en la que se realizan las preguntas, como texto o como una pieza de arte ASCII.
La distancia que se crea con el medio -Internet, la generadora de respuestas- otorga la proyecto algo misterioso, distante, que refuerza la idea de entidad autónoma. El sonido de la vieja máquina, tipeando la respuestas que se generan desde la red, más podría recordar a un viejo telégrafo. Algo que hace pensar que del otro lado hay una persona, alguien pensante. Es como una nueva versión del Test de Turing, a ver si es que ya la red se ha despertado consciente de si misma.
El proyecto es de Fang-Yu Lin, un artista y diseñador taiwanes residente en Nueva York. Por este trabajo recibió una mención de honor en la versión 2005 del Prix Ars Electrónica. Ni más, ni menos.
Visto en we make money not art.
 En el post anterior, Máquinas pensantes, mencionaba brevemente a Deep Blue, el primer computador que ganó un juego de ajedrez a un ser humano en condiciones de torneo. El enfrentamiento no fue contra un humano cualquiera, el contrincante era Garry Kasparov, campeón del mundo por aquellos años (1997) y, para muchos, el mejor ajedrecista de la historia.
La derrota de Kasparov ha sido largamente reseñada desde entonces, pero es particularmente interesante la reflexión que hace de ella Eduardo Kac, a través del proyecto Move 36. Se trata de una obra de arte, una instalación, inspirada en ese momento histórico y que hace referencia a la jugada que decidió el encuentro. Según se relata en el sitio de Kac, Deep Blue "más que hacer un movimiento que los espectadores y los comentaristas esperaban -una jugada segura que habría permitido una satisfacción inmediata- hizo un movimiento sutil y conceptual y, a largo plazo, mejor. Kasparov no podía creer que una máquina hubiera hecho un movimiento tan perspicaz. El juego, en su mente, ya estaba perdido".
La instalación consiste en un tablero de ajedrez, en el que los cuadrados claros están hechos con arena y los oscuros con tierra. Justo en el lugar donde Deep Blue realizó el movimiento 36, hay una planta que ha sido modificada genéticamente para contener en su código biológico la clásica frase de Descartes: "Cogito ergo sum" (pienso, luego existo). El gen modificado hace que las hojas de la planta crezcan con rugosidades, lo que la hace claramente distinguible de las que crecen en forma natural. A ambos lados de la mesa, en lo que podrían ser los lugares de los jugadores, se proyectan imágenes de video. Cada una de ellas está compuesta de 64 cuadrados, tantos como un tablero de ajedrez, que muestran secuencias aleatorias, como para reforzar la visión de complejidad.
Hasta el movimiento 35 todo iba bien
Relacionado: Máquinas pensantes
 Tengo la teoría, no sistematizada, que la calidad de una obra de arte es directamente proporcional a la higiene de los baños del edificio donde se encuentran. Esto es, mientras más valiosa la colección que se exhibe en un lugar, más cuidado es el entorno que rodea la muestra. Así, si un día tienes dudas a cerca de la calidad de la exposición que estas visitando, anda al baño a comprobar su estado. Si está sucio como baño de bar, no vale la pena volver a ver la exposición. Si esta limpio como el de tu casa, ponte a reflexionar sobre las obras que acabas de contemplar y date otra vuelta. Ahora, si no te importaría comerte tu propio desayuno servido sobre los artefactos del recinto, puede que la experiencia estética que acabas de vivir sea un hito único en tu vida. Vuelve cuantas veces puedas.
Otro camino para enfrentar este problema es el que tomó Marcelo Coelho del Media Lab del MIT. Mediante un dispositivo electrónico con sensor de movimiento, el Art-O-Meter, cronometra el tiempo que los espectadores pasan delante de una determinada obra de arte. De acuerdo a esto las obras se clasifican en una escala de 0 a 5, basada en las preferencias del público.
Es cierto que usar el tiempo que un espectador está frente a una obra como parámetro de calidad es un poco arbitrario, bueno, es más bien una broma, una crítica. Sin embargo, pequeños antecedentes como este, sumados a otros similares, pueden ser indicadores de tendencias generales. Porque en temas como este ni los libros ni los críticos se ponen de acuerdo.
¡Ah!, junto con el análisis de los baños puedes visitar la tienda de recuerdos que también sirve, aunque es un indicador menos certero.
 Una curiosa variación de la papiroflexia ofrece el estudio de diseño Fwis, con su serie de Readymech. Consiste en unos originales juguetes de cortar, doblar y pegar. Los patrones estan disponibles en PDFs descargables, que luego tienes que imprimir. Garantizan que entre 10 y 15 minutos tienes tu juguete listo.
Mis favoritos son "Pal 9000" (arriba), inspirado en el gran HAL 9000 de 2001: Odisea del espacio, y "R. Mutt" (derecha), homenaje a "La Fuente" de Marcel Duchamp.
Si lo que quieres es algo más tradicional, están los clásicos aviones de papel. En Avioncitos de papel hay practicamante un tratado sobre ellos: sección de consejos, un foro (!) y, por supuesto, muchos modelos para hacer. Ahora, si definitivamente no quieres ensuciarte las manos o crees que todo esto es un desperdicio de papel (que en cierto modo si lo es), tienes la opción de los aviones de papel virtuales en Paper Pilot (visto en Microsiervos).
|
|
Paseante.net
Blog sobre arte, tecnología, diseño y otras cosas encontradas paseando por ahí.
Buscar en Paseante.net:
|
Últimos comentarios
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 8 meses
hace 9 meses
hace 10 meses
hace 11 meses
hace 1 año