Enviado por Daniel Rojasel 27/05/2009a las 5:15 PM
Siempre es difícil decidir la paleta de colores para un proyecto de diseño, pero para mi esa dificultad se traslada a otros ámbitos de la vida. Por eso cuando trabajo, pero incluso cuando elijo mi ropa, suelo escoger siempre de una paleta bastante restringida: negros, rojos, azules. Eso tiene un problema y es que parece que te repites una y otra vez, que te copias a ti mismo. Cuando diseñas tienes que esforzarte especialmente en encontrar soluciones formales originales, pero cuando te vistes parece, sencillamente, que nunca te cambias de ropa.
Si tu problema es el mismo, hay una serie de recursos en línea para diseñar y escoger una buena paleta de color. Si bien estos recursos están orientados al diseño de sitios web, creo que se pueden aplicar en cualquier otro tema (menos tu ropa). A ver si la próxima vez que pinte mi casa deja de ser de un pulcro y riguroso blanco, aunque eso si me gusta. La lista de herramientas es la siguiente:
Multicolr Search Lab, buscador de imágenes sobre Flickr que utiliza colores como parámetro. Es el camino inverso, pero muy interesante (vía portafolio blog).
Color Hunter, que también crea una paleta a artir de una imagen (vía ulczyk)
Después de pasar un rato con las herramientas, mi ánimo se debate entre el entusiasmo y la añoranza, de cuando bastaban 16 colores y la vida era más simple. ¡Que vuelva el CGA!
Enviado por Daniel Rojasel 18/05/2009a las 5:21 PM
No sé nada de danza, lo aclaro antes de comenzar. Y es que de lo que quiero hablar no tiene que ver con la danza en sí misma, sino con la relación entre una acción y el cómo se planifica, ejecuta, registra y analiza. En este caso se trata de dos proyectos de visualización que se diferencian entre sí por la estrategia con que se aproximan al tema del movimiento y las relaciones entre individuos. Uno realiza el proceso de análisis sobre un registro en video, una vez que ya se ha realizado la acción, y el otro representa en tiempo real, capturando vía un dispositivo de seguimiento, los recorridos de las personas en un espacio determinado. Pero ya lo estoy enredando todo, vayamos por partes.
La relación con la danza viene dada por el primero de los proyectos, Syncronous Objects, que es, básicamente, un análisis visual del registro en video de la performace de un grupo de bailarines. Desarrollado por el ACCAD (el Centro de Computación Avanzada para las Artes y el Diseño de la Universidad del Estado de Ohio por sus siglas en inglés), el trabajo se trata de un extenso y profundo análisis de la obra One Flat Thing, reproduced del coreógrafo William Forsythe.
El despliegue de herramientas que se utiliza es enorme, es practicamente un tratado de métodos de visualización. No hay prácticamente tipo o sistema de representación que no se aplique para describir la relación entre los ejecutantes, sus movimientos individuales o el uso que hacen del espacio en el que se desenvuelven. La gran ayuda que permite desplegar una abanico tan amplio tiene que ver con que se trata de el análisis del registro de un evento ya realizado, por lo que se conoce previamente todo lo que allí va a acontecer, y que sin duda facilita el análisis y procesamiento de la información generada.
Trace Encounters, el segundo proyecto, no trata sobre danza, consiste en el seguimiento y registro de las relaciones sociales que se establecen entre las personas que circulan por un lugar determinado y en un momento específico. En este caso se trata de la actividad de los visitantes que circulan por el lobby del festival ARS Electrónica de 2004. Hasta aquí es más o menos similar al caso anterior, la diferencia viene dada por que el registro se hace mediante dispositivos de seguimiento, un pequeño pin que se entregaba a cada uno de los asistentes. Cada dispositivo envía una señal a los otros pins y al sistema de registro, de modo que la recopilación de los datos se realiza en tiempo real, a medida que se desarrolla la actividad de los asistentes. Se registran los encuentros, las presentaciones, los trayectos o los descansos de los participantes, para crear visualizaciones que luego se presentan en las pantallas dispuestas en el lugar. Así se genera un mapa general de la actividad sucede en el lugar, o , si se desea, se puede filtrar los datos para mostrar la actividad de una persona en particular y las relaciones que establece con los otros.
De los dos proyectos, sin duda Syncronous Objects es gráficamente mucho más rico y complejo, ya que dispone de un abanico enorme de recursos para el análisis en profundidad de la interacción de los bailarines. Pero, por otro lado, Trace Encounters juega con la dificultad del procesamiento de datos en tiempo real, además de haber sido hecho 5 años antes y cargar con lo que eso significa en cuanto a la diferencia de recursos tecnológicos disponibles. Sin embargo, la inmediatez del registro le da frescura y proximidad, idea que se refuerza con las posibilidades interactivas de la representación y su simpleza visual. La visualización va poco más allá de una red de puntos y líneas, pero es suficiente para hacer referencia al entramado social que se construye a partir de las relaciones que se establecen entre las personas.
Por último, y para que esto tenga algo más que ver con danza, agrego una pequeña referencia (imagen inferior) a las partituras de danza, en este caso algo más compleja que aquellas de huellas de zapatos y lineas punteadas que yo conocía. En este caso se trata de un fragmento de La Cachucha, obra de Friedrich Albert Zorn. Las partituras tienen la particularidad de representar un momento distinto en cuanto al registro del movimiento que los dos casos anteriores, se trata aquí (a menos que sea una notación de una acción ya realizada) de la planificación y diseño del movimiento del cuerpo antes de que este ocurra.
Enviado por Daniel Rojasel 03/04/2009a las 6:35 PM
Social Collider es un trabajo de visualización de las conversaciones que se desarrollan en Twitter. Utilizando la metáfora visual de la detección de partículas subatómicas, la representación reproduce la evolución de las conversaciones vinculadas a un usuario, a una etiqueta o a una tendencia de contenido. Mediante una línea de tiempo y una línea de categorías de datos, el gráfico posiciona los micropost, twitts, como puntos en el espacio.
A partir de estos puntos, desde los
cuales se puede acceder al contenido de cada publicación, se trazan
las líneas de las relaciones que se establecen entre sí.
La imagen superior muestra una búsqueda por concepto, que en este caso corresponde a la etiqueta de “G20”. Antes de iniciar el proceso era obvio que el resultado sería un gráfico extremadamente complejo, especialmente en un día como hoy... y así fue. Muchas veces sucede que este tipo de gráficos funcionan muy bien con abanicos de datos restringidos, pero con un espectro muy amplio de información suelen entregan representaciones algo difíciles de abordar. De lo que no cabe duda es que el resultado es muy atractivo visualmente y que da cuenta de lo contingente del tema, dado el volumen de datos y lo complejo de las líneas de relaciones.
El trabajo es muy interesante como una manera alternativa de acercamiento al contenido, a la comprensión general de cómo se desarrollan las conversaciones, aunque entender exactamente de qué se habla sea algo complicado. Al fin y al cabo, hay ocasiones en que tampoco entiendo de qué hablan mis amigos, pero no por eso los quiero menos.
Enviado por Daniel Rojasel 28/03/2009a las 8:34 PM
-Este mapa no es muy exacto, ¿no? -me dice mirando una imagen de Barcelona que hay en la pared. -Aquí debería estar la Ronda de Sant Antoni, pero no hay espacio para el Mercado y Montjuïc está muy cerca -vuelve a insistir. Sin duda tiene razón, pero se trata de un mapa antiquísimo y no es muy preciso en la representación.
El mapa del que hablamos es muy parecido al de la imagen superior. En él se ve el casco antiguo de la ciudad rodeado por sus murallas que, una vez derribadas, darán paso las rondas, las calles que delimitan actualmente el perímetro de la Ciutat Vella (Ciudad Vieja). Se ve otra calle ancha, Las Ramblas, cortando la ciudad por la mitad, y me pregunto si alguna vez por allí también pasó un muro, más antiguo todavía. Recuerdo entonces haber escuchado que el origen del trazado de Las Ramblas corresponden a un antiguo cauce fluvial que, una vez canalizado, dio paso a la calle actual (luego alguien me dijo que "rambla" significa precisamente eso, un cauce fluvial ocasional).
Algunos días después, revisando material bibliográfico para mi trabajo, me encuentro con un video de introducción a la última edición de Visualizar, titulada Database City. En la presentación del simposio se hace referencia a Cascade On Wheels, un proyecto de la edición del año anterior, que consiste en una visualización del tráfico vehicular por el centro de Madrid (a la derecha). El trabajo representa sobre una imagen satelital de la ciudad, el volumen de tráfico de las calles mediante barras de color que surgen de las vías. La relación es que, a mayor tráfico mayor es el alto del gráfico que se levanta sobre una calle y, por el contrario, a menor el flujo, menor el tamaño del gráfico correspondiente. En el video que estoy revisando se hace referencia a algunos comentarios sobre el proyecto relacionados con que, de alguna manera, estas barreras gráficas mostraban las calles como límites divisorios que fragmentan la ciudad.
Miro la visualización y efectivamente las barreras de color separan las distintas áreas de la ciudad, como los muros de piedra en el viejo mapa de Barcelona. Para mayor coincidencia, en el centro de la representación hay un enorme gráfico rojo que divide longitudinalmente el plano, se trata del Paseo de la Castellana que, al igual que Las Ramblas, recorre el trazado de un antiguo lecho fluvial. ¿Se repetirá este modelo en todas las grandes ciudades? En Santiago de Chile por lo menos yo sé que sí. El trazado de la Alameda, una de las calles más importantes, corresponde al antiguo lecho de uno de los brazos del río Mapocho y que, a falta de murallas, sirvió originalmente como barrera defensiva para la recién fundada ciudad.
No sé si de allí, o más bien si sólo de allí, viene la metáfora de referirse al tráfico vehicular como un flujo, pero me imagino que tendrá bastante que ver.
Enviado por Daniel Rojasel 11/03/2009a las 8:42 PM
En la década del 50 mi padre realizó un viaje en barco entre Santiago (más bien Valparaíso) y Copenhague. No lo recuerdo exactamente, pero creo que tardó algo más de dos semanas en el trayecto. Por supuesto que se podía hacer en menos tiempo, que había aviones, pero no tenía prisa y me imagino que era la manera más asequible de viajar para alguien que acababa de terminar sus estudios y quería probar suerte.
50 años después yo realicé un recorrido más o menos similar, entre Santiago y Barcelona. El barco no era una posibilidad (aunque creo que sigue habiendo rutas de naves combinadas entre carga y pasaje), así que tome la única opción disponible, el avión. Entre vuelos y escalas tardé unas 20 horas, que es más o menos un 5% del tiempo que le tomó a mi padre. Este hecho sin duda hizo que la experiencia del viaje fuera totalmente distinta para cada uno; hay otra noción del tiempo, de la distancia y de la geografía, aunque hayamos recorrido prácticamente la misma distancia y en una misma dirección. Cuando nos enfrentamos a un viaje solemos pensar en los puntos de origen y de destino, pero tan fundamental como estos es el trayecto.
La imagen superior que ilustra este post (y de donde nace la idea) es un fragmento del mapa de accesibilidad global desarrollado para el World Development Report 2009 del Banco Mundial. El proyecto se llama Travel time to major cities: A global map of Accessibility, y muestra en distintas intensidades de color el tiempo que es necesario para trasladarse, por medios terrestres o marinos, hasta una gran ciudad de por lo menos 50.000 habitantes. Las áreas más oscuras son las más remotas, destacando especialmente el centro de Groenlandia desde donde le viaje puede tomar más de 10 días, y las más luminosas las mejor conectadas.
Si hablamos de recorridos más cortos, de desplazamientos urbanos, es especialmente importante la elección de una ruta adecuada para optimizar nuestro tiempo de desplazamiento. Basados en esta idea, hay dos proyectos representación de sistemas de transporte en los que la fidelidad geográfica se ha dejado de lado, con el fin de transformar la longitud de los trayectos en relación al tiempo de viaje entre un punto y otro. Las distancias se miden en minutos, ya no en kilómetros.
Uno de los proyectos es Travel Times on Commuter Rail, encargado por el New York Times. Se trata de un mapa de los trenes de cercanía de Nueva York, que muestra los tiempos de desplazamiento en las horas punta de los días de semana (laborables) hacía el centro de la ciudad. El destino de los trenes son la Penn Station o la Gran Central Terminal en Manhattan que ocupan el centro de la gráfica. Sobre círculos concéntricos se van distribuyendo las distintas estaciones sobre círculos cada vez más mayores, en la medida que el tiempo de desplazamiento aumenta.
El otro proyecto es Travel Time Tube Map, un mapa interactivo del metro de Londres (requiere Java) que redistribuye la estructura de la red de acuerdo a los tiempos de viaje. Para esto se selecciona alguna de las estaciones de un listado, con lo que esta se posiciona en el centro de la imagen y las demás se distribuyen concentricamente de acuerdo al tiempo de viaje que tienen de la estación elegida. Así el mapa es una red dinámica, que se transforma con cada elección.
Los dos proyectos comparten elementos comunes; ambos posicionan el destino en el centro, distribuyen las estaciones en áreas concéntricas de acuerdo al tiempo de viaje y utilizan la estructura de mapa de tubo (¿cómo podría ser de otra manera?). Sin embargo también tienen diferencias. El primero entrega información más detallada de las horas, los trayectos y las estaciones; el segundo,más atractivo visualmente, es menos útil al carecer de datos los datos exactos y quedar en órdenes de magnitud más bien generales. El grado de abstracción y sencillez hace que casi sea más importante el viaje, que llegar a destino.
Enviado por Daniel Rojasel 26/11/2008a las 4:31 PM
Uno de mis contactos en Facebook me sugirió este video (3:52, en inglés). Leyendo un poco por aquí y por allá descubrí que el origen de esta visualización estaba en un hackathon event, una actividad en la que los ingenieros y programadores se conocen y colaboran en nuevos proyectos de desarrollo, en este caso organizado dentro del equipo de Facebook. En Platinir, nombre del experimento tomado de las "piedras videntes” de El Señor de los Anillos, trabajaron los ingenieros Jack Lindamood, Kevin Der y Dan Weatherford.
En el video se muestra el funcionamiento de la aplicación en la que, mediante la utilización de un globo terráqueo al estilo de Google Earth, es posible visualizar los distintos tipos de interacción que se dan entre los usuarios de la red de Facebook. Es notable la diferencia del tráfico en las distintas zonas
del mundo, mientras lugares como Europa y Estados Unidos están llenos
de actividad, otras zonas prácticamente desaparecen de la geografía,
como gran parte de Asia y casi la totalidad de África, algo habitual en
este tipo de visualizaciones.
Después de ver la presentación me quedé con ganas de explorar por mi mismo la visualización o de, por ejemplo, aplicarla a mi propia actividad como usuario. Por más que busqué sólo encontré el video y no la aplicación, que supongo que quedó en la etapa de experimento.
Enviado por Daniel Rojasel 13/11/2008a las 4:29 PM
ArtScope es una interfaz que permite explorar la colección del Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA), como imágenes dispuestas en un gran mosaico. En el proyecto se presentan las principales obras de la colección del museo (unas 3.500), que se pueden recorrer mediante una lupa y con la que se pueden realizar acercamientos para tener una vista un poco más detallada de cada obra, así como una pequeña ficha de información.
La representación es bastante atractiva visualmente, pero no entrega mucha información más allá de dar un pequeño panorama. Es un recorrido más bien despreocupado, como pasearse por las salas del museo sin poner mucha atención, que es útil si lo que se desea es tener una idea algo general del contenido de la muestra. Ahora, si lo que quieres es entrar en detalles es más acertado un buen, sólido y estructurado índice, de los normalitos, que por supuesto también está disponible en la web del museo.
No siempre la solución más atractiva visualmente, la más elaborada o la más nueva, es la mejor. En ocasiones un problema difícil de abordar, como navegar por la colección de un gran museo, requiere soluciones simples, directas y probadas, precisamente por la dificultad propia del desafío.
Enviado por Daniel Rojasel 06/11/2008a las 5:19 PM
¿Cuántos (lo que sea) por segundo? es la pregunta que da origen a so_many_a_second, una visualización que representa los datos como una lluvia que cae a través de la pantalla, mostrando cada unidad como una “gota”. La precipitación es unas veces más copiosa que otras, dependiendo del volumen de información. Si se trata, por ejemplo, de automóvilesfabricados en el mundo se forma una suave llovizna (1.5 cada segundo). Si, en cambio, se trata de árboles cortados el temporal arrecia (150 por segundo). Pero si hablamos de las búsquedas con contenido pornográfico que se realizan cada segundo en Internet (780), nos enfrentamos a una verdadera tromba de agua.
La información está dividida en 5 categorías principales, cada una con sus respectivas subcategorías. En la representación conviven datos tan diversos como la cantidad de nacimientos en el mundo (4,2), las estrellas que se crean en el universo (200), o la cantidad de alimentos que se producen (¡168 toneladas!), además de poder crear tu propio “lo que sea”. Para esto utilicé información obtenida de Running the Numbers, un proyecto del fotógrafo Chris Jordan que vale la pena ver y donde, entre varios otros datos, está la cantidad de bolsas de plástico que se usan en Estados Unidos: ¡12.000 cada segundo! (imagen de la derecha, fragmento) Definitivamente es como para aprender a respirar bajo la basura.
Enviado por Daniel Rojasel 30/10/2008a las 6:10 PM
Del 3 y al 18 de noviembre se realizará en Madrid la segunda edición de Visualizar, un seminario-taller que “se propone como un proceso de investigación abierto y participativo en torno a la teoría, las herramientas y las estrategias de visualización de información”. Esta nueva edición se denomina DATABASE CITY, ya que en esta ocasión la tematica está dirigida a la visualización de datos y el contexto urbano.
Visualizar se desarrolla en el Medialab Prado(*), y está dividido en un seminario, los días 3 y 4 de noviembre, y un taller de desarrollo de proyectos, que parte el mismo día 3 y se extiende hasta el 18 de noviembre. La asistencia al seminario es gratuita, y si alguien quiere pasar a mirar el trabajo del taller de proyectos, me aventuro a decir que siempre será bien recibido.
Enviado por Daniel Rojasel 26/10/2008a las 4:58 PM
El Atlas of Cyberspace (de Cybergeography.org) es un libro de referencia muy interesante para los que trabajan en temas relacionados con Internet y la representación visual de su naturaleza y estructura. En sus páginas se reúnen mapas de los últimos 30 años de historia (hasta el 2001, año de su publicación), categorizados en capítulos como: mapeando la infraestructura y el tráfico de datos, mapeando la web, mapeando comunidades y conversaciones en línea, y otros.
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