Enviado por Daniel Rojasel 16/05/2008a las 5:34 PM
Ya está bien de solicitudes de amigos (y de desconocidos) para ser contacto en Facebook (parece que lo único relevante fuera la cantidad de amigos que tienes). Basta de juegos de conocimientos, de ataques de vampiros, de regalos virtuales, de FunWalls, de SuperWalls, de abrazos, de videos, de saber qué país ha visitado alguien y qué libro tiene junto a su cama. ¡Basta ya! y bienvenido sea Hatebook, la comunidad antisocial que te "desconecta de las cosas que odias".
La portada de la comunidad invita a publicar las mentiras de alguien, a unirte a grupos para aunar fuerzas en tu odio hacia algo, etiquetar a tus enemigos y otras cosas por el estilo. Todo muy constructivo. Detrás de Hatebook está el Dr. Evil, fundador y afitrión de la comunidad, que te recibe con un cariñoso correo basura de bienvenida. Del Dr. Evil no se sabe mucho, que tiene la ID número 1 (obvio), que es belga y que da conferencias (¡!), así que parece ser de verdad.
La interfaz es exactamente igual que la de Facebook, con la diferencia que el color predominante es el rojo (rojo ira supongo). Para cada uno de los menús que hay en Facebook existe su correspondiente contraparte, así que puedes hacer una lista de los que odias, saber quiénes son tus enemigos, las (malas) causas que apoyas, etc. Además, gracias a tu código postal puedes saber cuantos "odiadores" hay en tu barrio, en tu ciudad, en tu país y, finalmente, ¡en el mundo! Nunca olvides que "los enemigos de tus enemigos, son tus amigos". Solo recordar eso reconforta.
Para finalizar incluyo un video que uno de mis contactos de Facebook envio al SuperWall. Parece que se le atraviesa a más de alguien.
Enviado por Daniel Rojasel 14/05/2008a las 5:46 PM
El título suena a utopía pacifista, pero no tiene nada que ver con eso, lamento haber generado alguna falsa expectativa al respecto. Se trata de una versión del clásico juego de arcade Missile Command, ejecutado sobre una pantalla interactiva multipunto de 8 x 4 pies (más o menos 2,5 x 1,2 metros, bendito sistema anglosajón).
El proyecto junta dos maneras de enfrentarse con la tecnología muy distintas y, sobre todo, muy distantes en el tiempo: la pantalla interactiva (al estilo del iPhone, pero tamaño Surface... bueno, algo más grande) que tan de moda está últimamente, y un antiguo video juego de arcade, uno de aquellos clásicos de los salones de máquinas recreativas de mitad de los 80s.
A continuación un video demostrativo de la aplicación, pero hasta donde yo recuerdo había un número limitado de misiles para defender tus bases. Así como juegan estos cualquiera... a manotazos con el enemigo.
Mirando por ahí encontré el sitio de Atari Play, donde puedes jugar a este juego y otros clásicos de la época como Asteroids, Lunar Lander o Centipede.
Actualización: en Xataka publican una nota sobre Microsoft TouchWall, la versión de pared y en grande (muy grande) de Surface. De aspecto es muy similar a la que utilizan en el video de Missile Command, pero no he podido comprobar si es la misma.
En esta ocasión "el objetivo (...) es abordar la relación entre redes digitales y espacio físico, en el contexto de la generalización progresiva del uso de tecnologías portátiles y aplicaciones web relacionadas con la producción y gestión de información geográfica". El seminario cuenta con un completo programa de presentaciones, pero además está abierto al envío de comunicaciones y proyectos de desarrollo.
El encuentro se desarrollará en Madrid del 3 y el 14 de marzo de 2008, pero el plazo para el envío de comunicaciones y proyectos expira este 30 de enero.
Enviado por Daniel Rojasel 31/10/2007a las 9:19 AM
En la pasada edición de Art Futura se presentó Steven Johnson, famoso por sus libros acerca de la tecnología, los espacios colaborativos, y sus implicaciones culturales y sociales. Entre otras cosas, habló de numerosas experiencias en las que el contenido de lo que están publicando las personas, está cada vez más dirigido a los espacios locales y a preocupaciones cada vez más particulares. En muchos casos tienen más importancia e ingerencia en nuestra vida cotidiana, los pequeños sucesos que acontecen día a día a nuestro alrededor, en nuestras comunidades y en el pequeño espacio en el que nos movemos, que las noticias que copan las agendas de los periódicos y la televisión.
En esta perspectiva Johnson presentó el proyecto outside.in, una comunidad que, según dice en el propio sitio, es "la mejor manera de descubrir gente, lugares y conversaciones en tu comunidad". Al entrar al sitio por defecto caes en Brooklyn, Nueva York, lugar de residencia del autor; pero actualmente hay cubiertas 62 ciudades en Estados Unidos y 3245 vecindarios. La interfaz es interesante; en la esquina superior izquierda hay un mapa de la zona sobre la que se muestra el contenido, al desplazar el mapa se recargan las publicaciones de las distintas secciones de la página. La otra manera es ingresar en código postal o el nombre del barrio sobre el que quieres información.
Una experiencia similar en Chile es la de los periódicos ciudadanos, aunque el área geográfica que cubren es bastante más amplia. En estos espacios la publicación de noticias se centran en lo que es valioso para las comunidades, a partir del trabajo colaborativo de sus propios miembros. Ya hayvariosperiódicosfuncionandoexitosamente y, según parece, muy pronto habrá más de ellos.
En la foto Johnson muestra un proyecto para localizar los olores, en general desagradables, que te puedes encontrar en la red del metro de Nueva York. Paseando por algunos rincones de Barcelona esto también sería útil (hay otros que huelen bien, que nadie se ofenda).
Enviado por Daniel Rojasel 23/10/2007a las 11:11 AM
Tiendo a desconfiar de los medios tradicionales. En general, las versiones electrónicas de los periódicos son parte de mis lecturas diarias, pero no puedo dejar de pensar que lo que leo tiene algún sesgo ideológico o que, cuando se trata de tecnología, la información no es precisamente muy fresca. Por lo menos, la referencia que da origen a este post fue leída en el blog de un diario, aunque cuando la "institución" absorbe una tendencia nueva pronto empieza a oler a muerto. En fin, a lo que iba.
En El Catalejo de El Mundo se publica una referencia a The Wole Internet, un mapa donde es posible ver representadas, de un solo golpe de vista, todas las direcciones IP que hay en la red. ¡TODAS! Es bastante poco útil a esta escala, pero es curiosa la sensación de tener el mundo en la palma de la mano... bueno, una parte de él. En esta primera vista cada píxel representa 65536 direcciones, pero puedes ir aumentando la representación hasta empezar a distinguir detalles y datos particulares. Así se comienzan a hacer visibles cuadrados grises que representan cada dirección IP, junto con bastantes cuadrados rojos -más de los deseables- que representan las direcciones de spammers, identificados de acuerdo a la lista negra generada por Spamhaus.
Ir acercándose al detalle de la representación se parece mucho al ejercicio de buscar detalles de los mapas en Google Earth. Resulta difícil mantener la idea que se están visualizando datos abstractos y no un plano de las distintas parcelas que forman Internet. La metáfora del territorio resulta inevitable. Visualmente, aunque algo más sencillo en cuanto a recursos, se parece mucho a trabajos como Map of the Market y News Map; proyectos que también son capaces de crear nuevas maneras de interpretar la información, creando estructuras visuales a través de la clasificación y la agrupación de los datos que les dan origen.
Enviado por Daniel Rojasel 11/09/2007a las 11:09 AM
No, este post no es sobre Tom Dickson, el tipo que metecosasinsólitas en sus licuadoras (batidoras) para demostrar los resistentes y sólidas que son, además de caras.
Se trata de shredder 1.0, un proyecto de net.art desarrollado por Mark Napier, que consiste en un navegador alternativo que "tritura" sitios web hasta dejarlos irreconocibles. Si bien su aspecto queda totalmente alterado, los sitios todavía quedan operativos y, si eres capaz de encontrar y pinchar un enlace, puedes seguir navegando y destruyendo todo lo que encuentras a tu paso. Probé con sitios emblemáticos, esos que despiertan pasiones, y aunque no le haga daño a nadie de verdad solo la ilusión entretiene.
El proyecto es una aplicación que se utiliza en línea, pero intenta mantener el aspecto de un navegador, uno antiguo eso si... es de 1998. Puede que por eso Napier no haya caído en la tentación de llamarlo 2.0, tal como se hace hoy en día casi hasta la saciedad.
Fuente: Mark Tribe y Reena Jana. Arte y nuevas tecnologías. Ed. Taschen. Barcelona, 2006.
Enviado por Daniel Rojasel 31/08/2007a las 9:57 AM
O por lo menos eso es lo que se proponen construir en Visuals of the World, un proyecto al que tú también puedes entregar tu pequeño, pero significativo aporte. Las colaboraciones se traducen en "ladrillos" de formato JPG con la imagen que quieras, pero necesariamente de 300 píxeles de ancho por 700 de alto y con un máximo de 75 Kb de peso. En el sitio dicen que la página ya mide más de 24 metros, algo que supongo deducen de los DPI de las imágenes. ¿Tiene realmente sentido medirlo así? Sólo si va a ser impreso, pero las pantallas tienen resoluciones variables y esta fórmula para medir no se aplica (espero no equivocarme, se agradecen aclaraciones). El caso es que ya es una página bastante larga... y pesada para cargar.
Otro proyecto de cosas grandes es el del "Edificio virtual más alto del mundo", que personalmente me parece mucho más divertido. Es un sitio antiguo, ya está cerrado para colaboraciones, pero todavía se puede ver el resultado del proceso; un edificio de más de ¡1.500 metros de altura! (algo así no hay ni en Dubai). Bajando por su estructura puedes recorrer las distintas plantas que fueron enviadas, y que están hechas a partir de plantillas descargables. Así toda la construcción tiene una buena coherencia visual basada en la estética del píxel art, muy al estilo de Habbo Hotel.
A ver ahora a quién se le ocurre hacer el sitio más ancho.
Enviado por Daniel Rojasel 14/08/2007a las 9:26 AM
Internet Map es un proyecto de visualización del tráfico de información en la red. Según se explica en su sitio web, el trabajo utiliza la información de la configuración de enrutadores, no la estructura de conexiones (backbones). La representación muestra el tráfico de datos entre nodos, no la manera en que estos se conectan físicamente, y la densidad de la conectividad a Internet al rededor del mundo.
La información para el desarrollo de las imágenes surge a partir DIMES, un proyecto colaborativo para el mapeo del tráfico en Internet. DIMES funciona al estilo SETI@home, es decir, mediante voluntarios que instalan un pequeño software en sus computadores. La aplicación funciona principalmente durante los tiempos muertos de trabajo, realizando una serie de operaciones (trazados de ruta y pings), para obtener datos de conexión y trafico de los usuarios sobre Internet.
Observando Internet Map resulta evidente el gran volumen de tráfico dentro de Estados Unidos y Europa, por sobre otras regiones del mundo. La visualización sitúa geográficamente los nodos de conexión, pero sin mostrarlos sobre una representación cartográfica. Al ver el resultado resulta más o menos fácil ver los contornos continentales de gran parte del hemisferio norte, pero a medida que miramos hacia el sur, los límites empiezan a desaparecer. Como reflexiona Chris Harrison, autor del proyecto, es notoriamente obvia la diferencia de contraste de las conexiones entre Estados Unidos y Europa, por sobre África y Sudamérica, cuyos bordes prácticamente se diluyen.
Por un lado es necesario no perder de vista que se trata de un proyecto colaborativo, por lo que se puede cuestionar su validez estadística. De todos modos la conclusión es demasiado evidente y no hace más que corroborar el gran volumen de datos al respecto. En el mundo de las comunicaciones y, por qué no decirlo, de las relaciones de poder, el sur prácticamente no existe. Como dice Manuel Castells, todavía la estructura de la red tiende a reproducir las relaciones del mundo real sobre el que se cimienta.
Enviado por Daniel Rojasel 27/07/2007a las 11:01 PM
Hace unos días titulaba como Maquinas pensantes un post sobre cosas tan "simples" como circuitos jugadores de ajedrez. ¿Es eso inteligencia?, yo creo que no. Ahora la pregunta se dirige a la máquina por excelencia, a la madre de todas las máquinas, a... Internet-et-et-et (así con eco, como de película bíblica de Semana Santa). Digo la madre de todas las máquinas porque, en si misma, es una constelación de recursos; hardware, conexiones y cables, muchos cables, que todos en su conjunto la hacen ser lo que es. Una máquina hecha de máquinas.
From the Great Beyond es un proyecto que desafía nuestra relación con Internet. Es un medio a través del cual podemos dialogar con esta entidad intangible, de una manera en que no lo hemos hecho hasta ahora. A través de un teclado, que de tecnológico no tiene nada -es una vieja máquina de escribir-, podemos interactuar con una aplicación que realizará búsquedas sobre Internet para responder nuestras preguntas. Para entregar las respuestas se utiliza el mismo medio, no hay pantalla, estas aparecen en la hoja de papel en la que se realizan las preguntas, como texto o como una pieza de arte ASCII.
La distancia que se crea con el medio -Internet, la generadora de respuestas- otorga la proyecto algo misterioso, distante, que refuerza la idea de entidad autónoma. El sonido de la vieja máquina, tipeando la respuestas que se generan desde la red, más podría recordar a un viejo telégrafo. Algo que hace pensar que del otro lado hay una persona, alguien pensante. Es como una nueva versión del Test de Turing, a ver si es que ya la red se ha despertado consciente de si misma.
El proyecto es de Fang-Yu Lin, un artista y diseñador taiwanes residente en Nueva York. Por este trabajo recibió una mención de honor en la versión 2005 del Prix Ars Electrónica. Ni más, ni menos.
Enviado por Daniel Rojasel 18/07/2007a las 3:54 PM
No pude resistir la tentación de publicar este post. Había visto y usado varios medidores de velocidad de conexión a internet, sobre todo para verificar la diferencia entre las promesas de mi proveedor y la realidad, pero no me había encontrado con nada como esto.
Mr. T1 es una aplicación (PC, Mac OS X y Linux) que no hace nada que no hagan otras. La verdad es que al parecer no da mucha información. Evalúa tu velocidad de conexión y cuando llegas a la capacidad de una T1 (1.5Mbit/Seg) o más -aquí viene lo bueno- !el mismísimo M.A. Barracus dice alguna de sus frases típicas!, en inglés eso si.
Así que tu proveedor de conexión se porta bien, tendrás la posibilidad de escuchar a Mr. T diciendo "I Pity The Fool" u otra de las 5 frases por el estilo que vienen incluidas.
T1... mmm... pensándolo bien, creo que no lo escucharé nunca.
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